Mensaje del Padre Segundo Alarcón

“Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal.  Pues yo te  mando  hoy  amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos,  mandatos  y decretos,  y así vivirás y crecerás y el Señor, tu Dios, te bendecirá…”

(Dt.30, 15-16)

Mensaje del Párroco de Tembladera Segundo Alarcón Cobeñas

Estimados hermanos y hermanas:

Aprovecho este día, Fiesta de San José, padre adoptivo de Jesús para sugerirles algunas inquietudes. Hoy también cumplo nueve años en esta parroquia, dándole gracias a Dios por permitirme trabajar entre ustedes.

Este domingo no podré celebrar la eucaristía en el templo pero si les pediría que recen en sus hogares. La Iglesia nos dice que nuestros hogares son lugares privilegiados de la presencia de Dios: IGLESIA DOMÉSTICA. Si pueden reunirse alrededor de 7.30-8.30 a.m., para experimentar la comunión parroquial. Es como si participáramos de la misa pero privilegiando la Palabra de Dios.

Les hago algunas sugerencias para poder estar más cerca de Dios y aprovechando este momento favorito de estar en familia.

  1. Leer los textos bíblicos con la Biblia. Si no la tienen utilizar el internet, procuren este momento para acercarse a la Palabra de Dios y hacerlo en comunidad familiar.

Los textos de este domingo para buscar en sus respectivas biblias:

1 Sam. 16,1.5-7.10-13; Ef. 5,8-14. Jn. 9,1-41

Les puede ayudar la reflexión de la hojita o hacer su comentario personal, especialmente del evangelio.

JESÚS  ES  LA  LUZ  DEL  MUNDO

La enfermedad para el pueblo judío era sinónimo de maldición. Si la enfermedad llegaba a la vida de alguien, era a causa de sus pecados cometidos en el pasado o cometidos por algún antepasado familiar, por lo tanto los enfermos graves eran considerados malditos de Dios. Por esta razón cuando alguien caía en la “desgracia de la enfermedad” era visto con menosprecio y siempre se le juzgaba como un gran pecador, a tal punto que los que contraían una enfermedad como la lepra eran vistos con tal desprecio que los expulsaban de las ciudades y solo podían vivir en sitios especiales para ellos con personas que padecían la misma enfermedad.

Ante esta situación, JESÚS LA LUZ DEL MUNDO, afirma que “Mientras yo esté con ustedes, hagamos el trabajo que Dios mi Padre me mandó hacer…” Es precisamente ahí donde se entiende lo que realmente Jesús quiso mostrar al sanar a este ciego, manifestar a sus discípulos y al mundo la gloria de Dios que se revela en aquellos que son despreciados y tomados por menos. Aclarando así que los enfermos y los lisiados también son hijos de Dios, y son sus preferidos.

Vale la pena  advertir que la sanación del ciego no se dio por su fe en Jesús, pues en esta ocasión no es el ciego el que viene a Jesús, es Jesús quien va a su encuentro y le sana y después viene el segundo encuentro más íntimo donde ya reconoce que el milagro más grande no fue haber recuperado su vista física, si no haber recobrado la vista de la fe y proclama a viva voz que ante sus ojos está el Hijo de Dios, el salvador del mundo y que ese Dios se había fijado en su débil naturaleza y la había restaurado.

  • Pueden hacer sus peticiones pensando en la situación que estamos viviendo, teniendo en cuenta los miles de infectados y los que han muerto por este mal.

Pedir también para que haya solidaridad y no individualismo como estamos constatando en la realidad: nacional/local. Lo mismo por los profesionales de la salud, policías, militares y otros que ponen en riesgo su salud para atender a los enfermos y hacer cumplir el estado de emergencia.

  • Adjunto los textos bíblicos de la semana para que les ayude cotidianamente en su reflexión bíblica, también pueden leer los salmos, empezando desde el primero. Tenemos la oportunidad de acercarnos a la Palabra de Dios, aprovechemos este momento de vida familiar para hacerlo.

LUNES: Is.65, 17-21;Jn.4, 43-54.

 MARTES: Ez.47, 1-9.12;Jn.5,1-3.5-16.

MIERCOLES: Is. 7,10-14, 8,10 ;

Hb. 10,4-10 ; Lc. 1,26-38

JUEVES: Ex.32, 7-14;Jn.5, 31-43.

VIERNES: Sab.2, 1.12-22;

Jn.7, 1-2.10.25-30

 SÁBADO: Jer.11, 18-20; Jn.7, 40-53.

                                                              V DOMINGO DE CUARESMA

                                                  Ez.37, 12-14; Rom.8, 8-11; Jn.11, 1-45.

ALGUNAS SUGERENCIAS:

  • Cumplamos lo que nos propone el presidente y demás autoridades, no pongamos en riesgo  nuestra salud, la de nuestra familia y la de nuestros vecinos. Esto no es juego asumamos las normas con responsabilidad.
  • Que lo que está pasando en otros lugares, como España e Italia, no se repita en nuestro país, de nosotros depende, no sólo del presidente.
  • Agradecer lo que vienen haciendo los profesionales de la salud, policías y militares en atender los casos que aparezcan y hacer cumplir  nuestro aislamiento temporal para que no se propague esta pandemia mundial.
  • No tener miedo, depende de nosotros y de nuestra responsabilidad de enfrentar este mal. La clave está en nuestra higiene personal y  nuestro aislamiento. Recordemos las palabras de Jesús cuando la barca se hundía: En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca se hundía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole: « ¡SEÑOR, SÁLVANOS, QUE PERECEMOS!».  Él les dice: « ¿POR QUÉ TIENEN MIEDO, HOMBRES DE POCA FE?».  (MT: 8,24-26)

Tembladera, 19 de Marzo 2020, Fiesta de San José.

P. Segundo Alarcón Cobeñas

Share and Enjoy !

0Shares
0 0 0