25 de enero de 1982 Tembladera en pie de lucha contra Cementos Pacasmayo

22 Días de Lucha – Por Luis Flores: Mientras el sol matutino se aprestaba a dar sus primeros pasos, cuesta arriba, camino hacia el centro del cielo azul; desde el interior de varias casas tembladerinas, a través de los radiorreceptores de ocho transistores.

Muy de boga en esos tiempos; se podía escuchar la voz apasionada de Don Oscar Miguel Deza Gallardo, que insistía con sus coterráneos: “Son las siete de la mañana, a levantarse doña Pascuala allá en el caserío de Verdún…”; estas eran las palabras características del programa periodístico “El Pedernal Andino” y no menos famosa su columna “Tucururuyco” que muy exitosamente conducía a través de las ondas radiales, el afamado locutor de Radio Albújar, de la ciudad de Guadalupe, una de las pocas radioemisoras de amplitud modulada y en onda media (1230 KHz. AM – MW) que se escuchaban en el valle del Jequetepeque, antes de que llegara la invasión de las emisoras en Frecuencia Modulada (FM); esto ocurría en Tembladera aquella mañana del lunes veinticinco de enero de 1982, la incertidumbre y la intranquilidad hacían que la ciudad entera se haya puesto de pie, mucho más temprano de lo que se acostumbraba, todos esperaban el desenlace o consecuencias que traería el documento emitido a la empresa de Cementos Pacasmayo y esto los tenía muy pendientes de lo que sucedería en el transcurso de ese día.
Como el plazo que se le otorgó a la compañía cementera se había cumplido y como era de suponer, no había respuesta alguna de parte de la mencionada empresa; pero, había que terminar con las suposiciones; de todas maneras había que salir de dudas, por lo que deberíamos ir a averiguar en la misma oficina, aunque solo sea un acto protocolario; de no haber alguna respuesta positiva, tal como se había acordado la noche del viernes veintitrés, y como se mencionaba en el documento de reclamo, ese mismo día se tomaría la acción de fuerza, que nos obligaba la empresa al burlarse de nuestro pedido; porque la negativa a dar una respuesta sea para bien o para mal ya significaba una burla para nosotros, por lo explicado anteriormente, aquella mañana un gran número de personas nos dirigimos rumbo a las oficinas de canteras; promoviendo una movilización por las principales calles de la ciudad.
Y así proveídos de carteles y pancartas empezó la marcha, y que gran cantidad de gente nos acompañaba en esa cálida mañana, a medida que la turba avanzaba se convertía en un verdadero alud humano, bajo un sol amenazante que se empecinaba en calentarnos más de lo debido; así íbamos coreando nuestros eslogan, y después de recorrer las principales calles de la ciudad, nos encontrábamos en la plazuela “Santa Rosa”, ahora convertida en la plazuela “La Madre” y desde ahí nos dirigimos hacia las oficinas de canteras, para tener la certeza si existía respuesta alguna a nuestro pedido.
Desde la carretera que pasa a Cajamarca escalamos por un costado de la chancadora antigua hasta llegar a las oficinas de canteras, encontrando en ellas al Ing. Otazú, quien negando todo menciono:
— “A ver señores, yo no puedo solucionarles nada, porque aquí, yo soy la última rueda del coche, yo no tengo nada que hacer, esto lo solucionan en Pacasmayo”…

22 DÍAS DE LUCHA - ESCRITO POR LUIS FLORES MOSTACERO

22 DÍAS DE LUCHA – ESCRITO POR LUIS FLORES MOSTACERO